domingo, 11 de enero de 2015

Educación para toda la vida

-Aprender a aprender-

La educación, además, es una actividad permanentemente inacabada. En los años setenta aparece el concepto de educación permanente, coincidiendo con el Año Internacional de la Educación declarado por la UNESCO. Lengrand (1970) asocia esa nueva dimensión del concepto a los factores históricos que lo condicionan: la aceleración de los cambios, la expansión demográfica, la evolución de los conocimientos científicos y tecnológicos, la información, el desafío de la política mundial y la aparición del tiempo de ocio.



Existen también, y tienen un peso fundamental, los cambios en los modelos de vida y de las relaciones y la crisis de las ideologías. Por ello la educación es dinámica y debe renovarse contantemente en sus objetivos particulares, en sus contenidos y en sus métodos, de modo que pueda tener en cuenta las transformaciones en curso, los problemas nuevos que surgen y las perspectivas de vida que esperan a las personas implicadas en las distintas modalidades del proceso educativo.

Veamos con el siguiente ejemplo de Rovirosa (1955) como se pone de manifiesto la importancia de los métodos en relación a los cambios tecnológicos para alcanzar siempre un mismo fin: humanizar la vida.

APRENDIZAJE PARA TODA LA VIDA (UNESCO): pincha aquí.

No hay comentarios:

Publicar un comentario